Las estadísticas determinan que aumenta el consumo en general de los distintos tipos de drogas en general por los adolescentes. Como contraste, se disminuye el consumo individual de cada una de ellas y se produce un aumento del policonsumo. Esto se produce debido a que las drogas como la cocaína produce una excitabilidad que el sistema nervioso debe rebajar, por tanto se necesita otro tipo de droga depresora que baje la excitación provocando un relajamiento como las benzodiacepinas o el alcohol. A su vez, el organismo vuelve a demandar otra vez la excitación y así sucesivamente. Algunas de ellas son compatibles y otras no tanto, por lo mencionado anteriormente, no obstante, el policonsumo produce efectos secundarios muy perjudicales.
Los efectos sociológicos producidos de manera cronológica son que en los años setenta, se produjo un aumento del consumo de heroína que ha producido durante estos años un aumento en la mortalidad de dicha población, enfermedades físicas como el aumento de hepatitis, SIDA, problemas visuales, y un aumento del índice de la delincuencia producido por la necesidad de consumo y la carencia de medios socializados para conseguir las sustancias como consecuencia de los efectos de la heroína ( gran deterioro en las facultades psíquicas y físicas).
El policonsumo en la adolescencia produce efectos propios por la tipología de las drogas añadido a un factor importante como es el perjuicio de dicho consumo en un proceso de desarrollo evolutivo. Hoy día nos encontramos con problemas cardíacos, respiratorios, estomacales y neurológicos. A su vez, el consumo de cocaína, benzodiacepinas y drogas sintéticas producen patologías psicológicas como trastornos adaptativos, trastornos disociales, trastorno de déficit de atención, lo que produce dificultades de aprendizaje, psicosis, obsesiones y rasgos paranoides.
En los próximos 10 años se prevé un aumento de todas las patologías anteriormente mencionadas. De hecho, los organismos públicos como la Agencia Antidroga, Ministerio de Interior y Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, quienes se ocupan de organizar subvenciones en los programas de intervención y de prevención relacionadas con las drogodependencias tienen previsto un aumento de partidas económicas para tratamientos de patología dual.


