El movimiento que tenga nuestro hijo, el gateo, el inicio de caminar, la soltura, autonomía etc tiene mucha relación con actitudes que tenemos los padres que, con la finalidad de proteger a nuestro hijo lo que estamos haciendo es todo lo contrario, cortar la libertad de movimiento.
El cuerpo y la integración que el niño tenga de él, el sentir su propio cuerpo, es fundamental para el posterior desarrollo de la lateralidad y las consecuencias que ésta tiene en los procesos de la lecto-escritura. En el artículo sobre la lecto-escritura lo desarrollamos más ampliamente.


